Tempera o Gouache

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tempera o Gouache

Mensaje por Admin el Jue Feb 14, 2008 5:31 pm

Gouache

La pintura al gouache no ocupa un lugar privilegiado entre los procedimientos pictóricos. Esto se debe a que su utilización permanece durante muchos años confundida con la de la acuarela y finalmente oscurecida por ésta.

Tradicionalmente se le ha considerado un medio subsidiario del óleo o una versión “impura” de la acuarela, pero esto será una versión académica algo pasada de moda hoy en día.

Debido a la confluencia de múltiples circunstancias, este tipo de pintura se presta a una gran cantidad de confusiones terminológicas. A veces se denomina gouache, otras se denomina tempera y hay artistas que lo denominan aguada. La palabra gouache es francesa y proviene de la traducción fonética del término inglés wash (lavado) o más comúnmente llamado aguada, que es tal y como se conocía este procedimiento en Gran Bretaña antes de que se hiciera la gran distinción entre acuarela y gouache.

La diferenciación entre acuarela y gouache en la conciencia de los artistas no ocurre hasta finales del siglo XVIII. Técnicamente comparten una misma composición química, sólo que el gouache moderno contiene algunas sustancias que no tiene la acuarela. Es importante destacar que el aglutinante del gouache es inocuo y tiene como diluyente el agua.

Cuando en 1804 se funda la Royal Water Color Society en Londres, se fija con precisión el uso canónico de la acuarela, haciendo de las transparencias y de la ausencia de color blanco dos características fundamentales. Precisamente éstos serán los dos factores que la distinguen con mayor claridad del gouache. A partir de este momento la acuarela dispondrá de un soporte académico dejando al gouache inferioridad de condiciones en lo que se refiere a su enseñanza y a la categoría que ocupa dentro del sistema de las artes.
Sin embargo por mucho que los tratados dediquen especial atención a la historia de la acuarela dejando de la lado el papel del gouache, es justo reconocer que ambos procedimientos comparten un parecido desarrollo histórico.
Con la expansión del óleo como procedimiento fundamental en toda Europa y hasta que la acuarela no se promociona en la escala fundamental de las Bellas Artes, tanto ésta como el gouache quedan relegados a procedimientos auxiliares como serán los bocetos.
Un medio de expresión propio del gouache será el cartelismo y la ilustración. Esta técnica se revela como el procedimiento más apto para realizar originales para carteles. Los colores perfectamente planos, opacos y mates del gouache permiten prever el efecto final con gran exactitud y además facilitar enormemente el tiraje de cada color por separado, hasta construir la imagen entera.

En los carteles, el gouache ha encontrado un lugar natural dentro del mundo de las artes, hasta el punto que algunos fabricantes de colores gouache etiquetan sus productos con la frase “colores para carteles”. Algunos autores que llevarán la evolución artística a su punto más álgido y desarrollarán mucho esta técnica serán el gran cartelista Toulouse- Lautrec o Pierre Bonnard con sus encantadores carteles.

Los materiales para pintar al gouache son casi los mismos que para pintar a la acuarela, a excepción de la presentación de los colores. La diferencia radica en la mayor adaptabilidad del gouache al aplicarse sobre soportes diversos y a ser trabajado con útiles distintos del pincel del pelo suave.

El soporte principal para pintar al gouache será el papel, pero tiene que cumplir algunos requisitos como que la superficie debe de estar encolada para que no absorba toda la humedad, así como que debe de ser un poco dura para que soporte las aguadas, las insistencias y los restregados del pincel. No se deberá de utilizar en ningún caso un papel satinado, porque esto hará que el color pierda intensidad una vez seco. Debe ser un papel sólido a la luz y no amarillear con facilidad. Aunque todas estas características serán comunes para todo tipo de procedimientos acuosos.
El cartón será otros soporte muy utilizado para este tipo de técnica, sobre todo para obras de gran envergadura. Además presenta las ventajas de ser moderadamente absorbente y no alabearse demasiado con la humedad del color, ni aún cuando se trabaja insistentemente. Además la calidad mate y ligeramente aterciopelada de la pintura al gouache, casa muy bien con la textura característica de los cartones.

El gouache no encierra dificultades técnicas y se puede afirmar que se trata de un procedimiento fácil, para quien tenga cierta experiencia en pintura artística. Será un procedimiento más rudo, menos sutil y delicado que la acuarela. No requiere de la previsión y del cálculo que exige la acuarela porque existe la posibilidad de cubrir completamente los colores. Con el gouache, el artista puede pintar enteramente el fondo y superponer después un elemento con un blanco opaco. Esta facilidad de superposición es mucho mayor que la que admite cualquier otro procedimiento incluyendo el óleo, puesto que éste, aunque resulte perfectamente cubriente, requiere cierto cálculo previsor desde el principio debido a la lentitud del secado y calidad de la textura.

Una de las dificultades que presenta el gouache es la realización del modelado de las formas, es decir, la paulatina transición de claro a oscuro en el color de las superficie representadas y que es la causa de la visión volumétrica de las mismas. El óleo por ejemplo favorece el modelado de las formas gracias a la posibilidad de fundir un color en otro con el pincel, dada la lentitud de secado. Sin embargo pintando al gouache, no cabe modelar mediante la mayor o menor disolución del color porque aunque el gouache tiene posibilidades de transparencia parecidas a las de la acuarela, su calidad se encuentra en el color opaco y cubriente. Por otro lado, la rapidez de secado del gouache, impide que el artista pueda trabajar los fundidos de color a la manera del óleo. Trabajando con gouache, el artista tiene que servirse exclusivamente de las tintas planas.

Después de estar relegado a un segundo plano durante toda su trayectoria histórica, la suerte del gouache cambiará en el siglo XX cuando grandes artistas como George Braque o Joan Miró, hallan en esta técnica un procedimiento que se adaptaba perfectamente a sus intenciones coloristas y formales.

Admin
Admin

Cantidad de envíos: 26
Fecha de inscripción: 29/01/2008

Ver perfil de usuario http://arte.mejorforo.net

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.